Archivos Mensuales: mayo 2014

Guardarraíles para motoristas: Las claves

Cuando se produce una salida de vía en terrenos con grandes pendientes, donde pueden existir árboles o grandes rocas, las probabilidades de una lesión grave son elevadas. En estos casos los guardarraíles para motoristas son fundamentales. ¿Dónde se instalan? ¿Qué requisitos deben cumplir? Analizamos las claves de este elemento cuya función principal es reducir la gravedad de las lesiones en caso de accidente.


Los guardarraíles para motoristas tienen que estar diseñados de forma especial

Según el último estudio de la Asociación Española de la Carretera, el 42% de los tramos analizados tiene obstáculos en los márgenes de la calzada que no están bien protegidos. La normativa dice que lo primero que hay que hacer es tratar de desplazar, modificar o eliminar el obstáculo y si no es posible, entonces hay que instalar una barrera de contención. Los conocidos guardarraíles que tanto bien o tanto mal pueden hacer al motorista si su diseño no está adaptado para este tipo de conductor.

Los peligros por salida incontrolada de la vía

Para ponernos en contexto, tenemos que echar un vistazo a lo que dicen las estadísticas de la DGT: en 2012 la pérdida del control del vehículo y la consiguiente salida de la vía estuvieron presentes en el 20% de los accidentes con víctimas registrados, con el resultado de un 35% de fallecidos y un 25% de heridos graves.

El Manual de Medidas de Seguridad Vial, la ‘Biblia de la Seguridad’, editado en español recientemente, citan los guardarraíles y los amortiguadores de impacto como una de las medidas fundamentales para reducir las lesiones por salidas incontroladas de la vía. En autovías y autopistas los peligros más graves se producen cuando los vehículos cruzan la mediana o cuando se producen colisiones con elementos constructivos situados en los ramales de acceso o en los puentes. Estos accidentes ocurren a menudo a alta velocidad y terminan con un choque contra aun obstáculo rígido.


Los guardarraíles en autopistas y autovías evitan sobrepasar el lado contrario de la calzada

Más allá de lo que dice la DGT, en España no encontramos muchos más datos sobre los accidentes por salida de la vía, pero nos podemos hacer una idea con las estadísticas de Noruega que se publican en este Manual: en el 28% de los accidentes por salida de vía el impacto se produce con las rocas o la propia montaña; en el 18% se choca contra el propio guardarraíl; en el 20% de los casos con postes de iluminación; en el 13% contra árboles y en el 4% contra muros o edificios.

Cómo deben ser los guardarraíles

Tienen que estar diseñados para reducir el alcance de los daños y las lesiones en caso de accidentes, pero siempre pensando en el tipo de vehículo. No es lo mismo que contra un guardarraíl impacte un camión, un turismo o una motocicleta.
•Los guardarraíles en las medianas en las carreteras con calzadas separadas tienen como objetivo prevenir los accidentes en los que los vehículos atraviesan la mediana.
•Deben frenar los vehículos y redirigirlos de modo controlado hasta su completa detención sin devolverlos a la calzada.
•Deben instalarse de modo que no obstruyan la visibilidad ni ofrezcan una impresión errónea del trazado de la vía. Los guardarraíles también pueden mejorar el guiado visual.

En el caso de barreras de seguridad con sistemas de protección de motociclistas, el objetivo es que el motorista no llegue a golpear con los postes de sujección de la barrera, ni pase por debajo de la misma y alcance obstáculos o zonas peligrosas situados fuera de la calzada. Para ello se coloca un elemento continuo por debajo de las vallas convencionales. Pero también deben ser capaces de absorber bien la energía para evitar que el motorista vuelva a la calzada con el consiguiente riesgo de atropello.

“Para evaluar el comportamiento de estos sistemas, es obligatorio superar unos ensayos de choque a escala real efectuados con maniquíes equipados para medir los daños en cabeza, cuello y tórax. Si los sistemas no superan estos ensayos, se considera que no son seguros para su instalación en las carreteras”, nos explica Sergio Corredor, director general de SIMEPROVI, Asociación Española de Fabricantes de Sistemas Metálicos de Protección Vial.

Vídeo prueba de choque de un dummy contra un guardarraíl:

Normativa sobre guardarraíles

Actualmente los guardarraíles deben llevar el marcado CE (Comunidad Europea, obligatorio desde 2011), un distintivo con el cual el fabricante declara las prestaciones de su producto, es decir, su comportamiento en caso de impacto y su durabilidad. El tema es que este marcado solo informa sobre el comportamiento ante impacto de vehículos tipo turismo, ya que la norma europea de ensayo correspondiente a sistemas para motociclistas (TS1317-8) es voluntaria. Esta norma se está revisando de cara a que en el futuro sea obligatoria.


Madrid va a la vanguardia en protección para motoristas

Pero en España, hay otra normativa, la norma UNE 135 900, que sí es obligatoria, por lo que todos los sistemas para protección de motociclistas que vayan a ser instalados deben estar ensayados de acuerdo a esa norma y certificados por organismos independientes competentes. Los requisitos de esta norma UNE son prácticamente los mismos que los de la norma europea, de hecho, ésta última tomó como referencia la normativa española para su redacción. Asi que en este sentido los motoristas en España podemos estar más tranquilos, ya que los requisitos para los sistemas de protección de motociclistas son igual de exigentes que los de las barreras de seguridad en general. Otro tema es que se instalen más guardarraíles para motoristas en tramos donde no los hay.

Suspenso para los guardarraíles de las carreteras españolas

La crisis ha reducido el presupuesto en carreteras y esto afecta también a la instalación y conservación de guardarraíles y barreras de contención. De hecho la Asociación Española de la Carretera ha calculado que sería necesaria una inversión de 189 millones de euros para que los sistemas de contención ya instalados estuvieran en buenas condiciones de conservación para cumplir con su función.


El 42% de las barreras de contención en las carreteras españolas están en mal estado

Estos 189 millones se reparten entre 70 millones para carreteras de la Red del Estado y 119 para la Red Autonómica que es la peor conservada. Sergio Corredor, de SIMEPROVI, nos cuenta que instalar un kilómetro de guardarraíles tiene un coste aproximado de 25.000 euros, aunque puede variar según el tipo de sistema que se utilice.

Dónde deben instalarse los guardarraíles

Son las propias administraciones con competencia en carreteras quienes determinan dónde se deben instalar los guardarraíles en general y los de motociclistas en concreto, es decir, qué tramos son más peligrosos y por tanto es necesario su instalación. También deciden qué sistemas se instalan y cuáles deben ser sus parámetros de comportamiento.

La Comunidad de Madrid el año pasado anunció que en 2015 toda su red de carreteras equipará sistemas de protección específicos para motoristas, un proyecto pionero que trata de proteger los 2.600 tramos más conflictivos de la Comunidad -puntos donde es más factible una salida de vía de un motorista-.

Los inconvenientes de los guardarraíles

Su función principal no es evitar que ocurra un accidente, sino reducir el alcance de los daños cuando un accidente sucede. Pero también pueden tener su parte negativa:
•Pueden provocar que los conductores conduzcan de forma menos precavida, en particular en las carreteras en terrenos peligrosos en las que los conductores, si no existieran guardarraíles, intentarían concentrarse en no salirse de la vía.
•Los guardarraíles en las medianas de las carreteras con calzadas separadas pueden reducir el espacio para las maniobras de emergencia y, por tanto, traducirse en más accidentes.

Fuente: http://www.masmoto.net

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Beber cerveza antes de las copas es mejor y otros 8 mitos sobre el alcohol

Es la droga más consumida y la que envía a sus usuarios al hospital con más frecuencia. Y sin embargo, menos del 60% de los bebedores empedernidos reconoce que sus hábitos les ponen en riesgo, según la Encuesta Global sobre Drogas de 2014.
Ya sea por el carácter festivo del alcohol, por sus beneficios sobre la salud (cuando se toma con moderación) o simplemente por su omnipresencia en cualquier reunión social, muchos bebedores no se toman en serio este problema. Por eso, le pedimos a Kenneth R. Warren, director adjunto del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA) que nos ayudara a aclarar algunas cuestiones.

Mito 1: Puedes tomarte una bebida alcohólica cada hora y conducir sin problema hasta casa

Probablemente hayas oído esta teoría, según la cual nuestro cuerpo procesa de forma natural una bebida cada hora. En realidad, explica Warren, se necesitan unas dos horas. “La tasa media para metabolizar el alcohol es de 100 miligramos de alcohol por kilogramo de peso corporal a la hora”, señala. “Para una persona de 72 kg, dice, esto se traduciría por unos 7 gramos de alcohol a la hora. Un tercio de cerveza equivale aproximadamente a 14 de gramos de alcohol, por lo que se necesitarían dos horas para metabolizarlo. Por tanto, si te pides algo cada hora, lo normal es que también vayas perdiendo facultades cada hora”.

Mito 2: Puedes espabilarte rápidamente si te lo propones

Nada puede acelerar el proceso, ni una taza de café caliente ni una ducha fría. De hecho, la cafeína puede empeorar la situación, según el experto. “La cafeína es un estimulante y, como consecuencia, la persona que la tome estará más despierta, pero no menos ebria”, afirma. “Así, puede crearse una falsa impresión de confianza”, lo que podría dar lugar a un comportamiento más temerario.

Mito 3: Si “abres el grifo”, te pasarás toda la noche en la cola del baño

El alcohol te hará pasar más tiempo en el baño que si no hubieras bebido, puesto que inhibe la hormona vasopresina, que hace que se envíe más líquido a la vejiga. Además, el alcohol es diurético, por lo que cada célula de nuestro cuerpo genera más líquido cuando bebemos. El fluido adicional también va a parar a la vejiga. Por tanto, es normal que, de repente, te entren ganas de ir al baño… Y está claro que si sigues bebiendo, la cantidad de líquido que necesites eliminar irá en aumento. No obstante, no tiene nada que ver con el tiempo que aguantes antes de ir la primera vez a los aseos.

Mito 4: Cerveza antes de los cubatas, resaca asegurada

Lo cierto es que las resacas están producidas por la cantidad de alcohol que has consumido, no por el orden en el que lo hayas consumido, explicaba el New York Times. “La gente suele empezar bebiendo cerveza y pasar después a las bebidas destiladas, por lo que piensan que son estas últimas las que emborrachan”, contaba al Times Carlton K. Erickson, director del Addiction Science Research and Education Center de la Facultad de Farmacia en la Universidad de Texas. “Sin embargo, el hecho de mezclar ambas en realidad no tiene nada que ver”.

Mito 5: La cerveza da barriga cervecera

Es verdad que puede hacerlo, pero al igual que cualquier cosa que consumas en exceso. La típica “barriguita cervecera” es una señal de que te estás sobrepasando con algo, pero no necesariamente con la cerveza. “Lo normal es que la tripa cervecera se deba a un consumo excesivo de calorías en general”, explicaba a The Huffington Post Marion Nestle, profesora de nutrición y salud pública en la Universidad de Nueva York.

Mito 6: Una copa antes de ir a la cama te ayudará a dormir

Puede que así te resulte más fácil dormirte, pero el sueño rápido que te produce el alcohol también se interrumpe con facilidad. Según un análisis realizado en 2013, el alcohol suele afectar al sueño durante la fase de movimiento ocular rápido, lo que hace que disminuya el tiempo que pasamos en esta etapa crucial.

Mito 7: La clave son los “chupitos” que previenen la resaca

No existen pruebas científicas que demuestren lo que prometen esos productos que se venden como la cura de las resacas, independientemente de la cantidad de vitaminas que contengan, afirma Warren. “En los últimos tiempos, [los fabricantes] han añadido tiamina, ácido fólico, vitamina B6 o vitamina B12 y afirman que esto contribuye a acelerar la eliminación de alcohol”, explica, pero “no hay nada que pruebe esto”.

Mito 8: Tomando bacón, huevos y queso a la mañana siguiente, te quedarás como nuevo

Casi todo el mundo tiene sus propios remedios gastronómicos para acabar con la resaca, pero lo que importa de verdad es lo que comas antes (o durante) la noche, asegura Warren. “Si comes antes de beber o mientras estás bebiendo, la comida disminuirá la tasa de absorción del alcohol en el cuerpo y… la concentración de alcohol en la sangre no será tan elevada”, dice. No obstante, ninguna investigación sostiene que los desayunos post-party tengan algún beneficio.

Mito 9: Desmayarse a causa del alcohol no es para tanto

Puede que alguna vez hayas oído a alguien presumir de haberse levantado del suelo sin saber muy bien cómo había llegado hasta ahí… como si desmayarse fuese un nivel más en la borrachera y no algo peligroso. “La intoxicación etílica consiste en beber tal cantidad de alcohol que se inhibe la actividad del sistema nervioso, de modo que el individuo detiene sus funciones corporales”, explica Warren. Algunas de las respuestas reflejas que nos mantienen vivos (como la tos, las arcadas o la respiración) pueden dejar de funcionar por completo, lo que puede llegar a causar la muerte o, lo que es más común, que alguien se trague su propio vómito y se ahogue. “Una persona tiene que saber cuánto está bebiendo y asegurarse de que no está arriesgando su vida”, señala Warren.

Fuente: http://www.huffingtonpost.es

¿Cuándo debería cambiar el casco?

Un buen casco es una de las mejores inversiones que se puede realizar, y una de las más caras junto con la adquisición de la motocicleta. La seguridad debe ser nuestra prioridad a la hora de elegir el casco. Tanto si utilizas la motocicleta como medio de transporte diario, como por hobby, las lesiones en la cabeza pueden dejar secuelas graves e incluso pueden resultar fatales.

La limpieza, el manejo adecuado del mismo (evitando caídas innecesarias) y la inspección regular son importantes formas de extender la vida de nuestro casco.

Pero, aunque un buen mantenimiento puede hacer que nuestro casco dure más tiempo, es importante saber cuándo termina su vida útil y éste debe ser reemplazado:

1. Inspeccionar el exterior del casco después de una caída, especialmente si se aprecian profundos surcos. Los arañazos en la pintura no disminuirán la eficacia del casco, pero en caso de que la fibra de vidrio haya quedado expuesta debería hacerse una evaluación más profesional de los daños.

2. A veces los daños en la calota, que es la superficie exterior dura del casco, se aprecian a través de la propia pintura exterior del casco, en la que se pueden ver grandes áreas astilladas o pequeñas grietas de tensión. Ambos son signos de que la estructura del casco ha sufrido excesiva tensión y no debe volver a utilizarse. Si el casco es de resina o policarbonato, su resistencia al impacto es mucho menor. Además de la fibra de vidrio los fabricantes utilizan también el kevlar, una poliamida muy resistente a la abrasión y la cara pero extremadamente resistente fibra de carbono.

3. Los cascos están revestidos en su interior de un material que absorbe parte de la energía del impacto para no trasmitirla al cerebro. La espuma de poliestireno está diseñada para absorber un fuerte impacto con eficacia. Por ello se debe examinar que el poliestireno del interior del casco no presenta zonas comprimidas. Una forma sencilla de comprobarlo es aplicando presión con los dedos, si el material no recupera su forma original nos estaría indicando que ya no es tan eficaz en su labor de absorción. Si al presionar encontramos áreas excesivamente blandas podría ser seña de algún tipo de rotura interna y es conveniente reemplazarlo a la mayor brevedad. Aunque el daño no resulte visible a primera vista, la mayoría de los expertos recomiendan una evaluación profesional del casco tras cada accidente. Hay que tener en mente que la ropa técnica de motorista está diseñada para realizar eficazmente su labor de protección en una sola ocasión.

4. Un parasol o una visera dañada no significa que haya que cambiar el casco. Estas piezas son bastante baratas y fáciles de reemplazar. La parte del casco que más necesita nuestra atención es la calota y el acolchado interior.

5. Los cascos no solo pierden su eficacia tras sufrir algún tipo de caída o accidente, el paso de los años suele afectar al pegamento y resinas que unen piezas del interior del casco, por lo que es importante prestar atención a la fecha de caducidad. Esta depende del fabricante, pero suele ser de unos cinco años o menos.

6. Ten precaución de cómo y dónde se almacena el casco. Por ejemplo, el almacenamiento cerca de gasolina, pintura o ciertos líquidos de limpieza puede acelerar la descomposición de ciertos materiales del casco. Del mismo modo, colocar regularmente el casco cerca de la mecánica caliente o los tubos de escape pueden derretir y deformar el forro de poliestireno, lo que limita su eficacia.

Muchos fabricantes de cascos ofrecen exámenes gratuitos o de bajo costo, para comprobar el daño sufrido tras un accidente que requieran la mirada de un experto. Ellos son los únicos que pueden determinar con certeza si el casco puede ser reparado o necesita ser reemplazado.

Las investigaciones de los fabricantes de cascos se centran en mejorar su resistencia. Evidentemente, el precio dependerá de los materiales que se hayan utilizado en su fabricación, algo que también se dejarán notar en la ligereza y la robustez del casco. Es por ello que los buenos cascos suelen ser muy costosos, pero no hay mejor elemento de seguridad para mantenerse a salvo en la carretera. No lo dudes, vale la pena que tomes el tiempo y esfuerzo necesarios para asegurarte de que tú casco te está protegiendo como es debido.

Fuente: http://www.mutuamotera.org