Cómo lavar el casco

Para los que montamos en moto el casco es nuestro principal “parabrisas”. Insectos estampados en la calota o en la pantalla, agua de lluvia con tierra y suciedad que salta de la rueda del que nos precede en la carretera y el simple uso al aire libre, requieren que lo limpiemos de cuando en cuando. ¿Sabes cómo hacerlo correctamente?

daniel navarro Lo más normal es que sí, que ya hayas lavado el casco más de una vez y que además alguien te haya explicado cómo hacerlo o lo hayas visto en internet. Pero no serías el primero al que “pillo” lavando restos del casco con gasolina o eliminando insectos con estropajo. Por eso, a pesar de que es una de las cosas sobre cascos de las que más se ha escrito y hablado, vamos a recordarte algunos aspectos sobre cómo lavar el casco.

Para empezar, recordarte que los cascos tienen una vida útil. Esa vida útil se alarga o se reduce en función de cómo haya sido cuidado el casco. Y un aspecto importante de estos cuidados es cómo lo limpies. Por eso, como norma principal, hazlo con cuidado y ante la duda de usar o no un producto determinado prueba en otro sitio que no sea en el centro del casco o la pantalla y mejor “malo conocido que bueno por conocer”, salvo que te demuestran lo contrario. Por eso, que no te dé ahora por lavar el casco todos los días por todos lados; tampoco es bueno.

Limpia el casco cuando se ha ensuciado. Cuando vienes de una ruta larga o llevas varias salidas. No laves todo el casco todas las veces: no hace falta. Las pantallas, lógicamente, requieren más limpieza, puesto que un insecto en mitad de la pantalla molesta más que en otra parte del casco. Aún así, con los insectos, procura quitarlos cuanto antes: se quedan “incrustados” y estropean los acabados del casco si los dejas tiempo.

Tanto en la pantalla como en la calota lo mejor es usar productos específicos. En cualquier tienda de recambios y accesorios para motos podrán venderte algunos de ellos y es la mejor solución: han sido diseñados y comprobados justamente para limpiar cascos y, por ello, es la mejor garantía de que harán su trabajo, limpiarán el casco, sin estropear nada.

Pero también puedes usar lo que encuentres por casa, con ciertos cuidados. Lo más recomendable es desmontar la pantalla y limpiar calota y pantalla por separado. La calota, con un paño húmedo con agua tibia con un jabón neutro suele ser suficiente. Si tiene “mosquitazos” o manchas incrustadas prueba a dar primero con los propios dedos o con un trapo, evitando en lo posible los elementos abrasivos como estropajos o esponjas duras. Hay quien “remata” con limpiadores tipo “Cristasol” o multisuperficies suaves. Suelen dejar la calota brillante y lo normal es que no hagan ningún mal a la calota. Para la pantalla, funciona bien sumergirla en agua caliente (tibia, no te pases) con un poco de jabón, detergente para vajillas o similares durante unos minutos y después quitar lo incrustado con los dedos o trapos suaves. Nunca papel de cocina o higiénico, nunca una esponja dura, “en seco” y nunca ningún producto fuerte que pueda reaccionar con los tratamientos que incorporan las pantallas y anularlos. Y, como antes, lo más aconsejable son los productos específicos para ello. De hecho, hoy día hay algunos “preventivos” que establecen una capa de protección sobre la pantalla, evitando vaho y que la suciedad se adhiera, y ayudando después a una mejor limpieza. Muy recomendables.

Por dentro también hay que limpiar el casco. Y no serás el único que acabe de descubrirlo al leer esto: resulta sorprendente la cantidad de gente que te cuenta que nunca lo lava por dentro y resulta curioso ver la cara del que lo hace por primera vez y ve el agua negra que puede salir de algo que llevas en la cabeza un montón de horas.

Para empezar, hay cascos con el forro interior desmontable y otros que no. Si vas a comprarte uno ahora, aprovecha: que tenga el forro desmontable, que te facilitará la vida. Si es de estos, lee las instrucciones, desmóntalo según te indiquen y lávalo con agua tibia y un detergente de ropa. Hay quien lo mete en la lavadora, dentro de una bolsa o un saquito. No soy muy partidario de ello, pues soy de la opinión que desgasta más el material y hacerlo a mano, con cierto cuidado, no es tanto esfuerzo. Al igual que con la calota, no es algo que haya que hacer todos los días; depende del uso, una vez al año, cada tres meses o poco más debe ser suficiente.

Que el interior no sea desmontable no te exime de lavar el interior del casco, solo que en este caso será más pesado. Tendrás que buscar un recipiente lo suficientemente grande (mucha gente usa la bañera directamente) y limpiar sin desarmarlo, lo que es un engorro. Pero, insisto, ahí dentro llevas la cabeza. Y si no lo has lavado nunca, verás lo que sale de ahí…

Por cierto, he leído últimamente sobre la posibilidad de lavar el casco entero (sin pantalla, claro) en el lavavajillas. Hay quien dice que le queda muy bien con el ciclo corto del aparato, a baja temperatura. Y hay quien dice que le ha machacado partes del casco y que no es buena idea. En mi opinión; no se tarda tanto ni es tan engorroso hacerlo a mano de cuando en cuando como para arriesgar un casco en buen estado dentro del lavavajillas. El casco es tuyo y la cabeza que va dentro también: tú sabrás si quieres correr el riesgo…

Fuente: http://www.formulamoto.es

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